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Este artista iconoclasta nació en 1977. Se hizo famoso en todo el mundo a fines de la década de 1990, por realizar en 3D los productos de algunas de las marcas internacionales más señeras, como Luois Vuitton, Apple, Nike, Bic, etc.
Después de todo lo que la prensa escribió al respecto, la ficción se convirtió en realidad, cuando los clientes que procuraban comprar dichos productos imaginarios, inundaron la página Web de Ora-Ïto con sus pedidos. La suya fue la segunda obra digital que adquirió el National Funds of Contemporary Art (FNAC).
Ya en el Tercer Milenio, Ora-Ïto se consagró a su estudio y a crear productos de verdad, desarrollando trabajos para casi todos los sectores: diseño, arquitectura, comunicación, etc. En 2002, ganó un premio por el mejor diseño para la botella de aluminio de Heineken y por su original embalaje en forma de cápsula.
La primera lámpara One Line, que diseñó para Artemide con una única línea ininterrumpida y esbelta, fue saludada con un aplauso por sus colegas en el Salone del Mobile de Milán de 2004 y ganó el premio Red Dot Design.
En 2005, Marie-Laure Jousset, responsable del primer centro europeo de arte contemporáneo, le ofreció la posibilidad de organizar su primera gran exposición monográfica en el Centro Cultural Francés de Milán. Con ironía, él la intituló Museora-ïto. Ora-Ïto posee una nutrida cartera de clientes, en los sectores de los bienes de consumo masivo, del diseño para el hogar, la perfumería y la iluminación. Desde un punto de vista estético, sus creaciones más famosas le guiñan el ojo al futuro con un diseño formal y un racionalismo funcional, que se suman a lo multisensorial.
Manteniéndose siempre a cierta distancia de las tendencias de la moda, Ora-Ïto desarrolló su propio vocabulario. Sus creaciones albergan los códigos de un nuevo lujo, eterno a la par que universal, junto al enfoque Minimal de su diseño: formas evidentes, que hay que comprender en un segundo. Todo ello es fruto de la filosofía del autor, que él mismo define como “simplexité”. Es decir, el arte de otorgar una sencillez aparente a un objeto que posee funciones complejas.